El documento habla sobre la necesidad de repensar nuestra relación con la naturaleza a raíz de la pandemia de coronavirus. Propone que debemos abandonar la actitud arrogante de sentirnos dueños de una naturaleza inagotable y replantear un nuevo trato con ella, aprendiendo de las sociedades de cazadores-recolectores que vivían en armonía. Plantea que la crisis actual nos obliga a reconsiderar nuestra relación con el medio ambiente.