Este fragmento narra cómo Peronella engaña a su marido haciéndole limpiar una tinaja mientras ella practica sexo con su amante Giannello. El marido no se da cuenta de que está siendo humillado, mientras que Peronella y Giannello demuestran su astucia aprovechándose de la ingenuidad del marido. Este episodio se enmarca en la séptima jornada del Decamerón, dedicada a relatos sobre engaños de mujeres a sus maridos.