Alejandra Erbiti
Como la pelusa
Ilustrado por Ana Zeigner
Texto © 2008 Alejandra Erbiti. Imagen © 2008 Ana Zeigner. Permitida la reproducción no comercial, para uso
personal y/o fines educativos. Prohibida la reproducción para otros fines sin consentimiento escrito de los autores.
Prohibida la venta. Publicado y distribuido en forma gratuita por Imaginaria y EducaRed:
http://www.educared.org.ar/imaginaria/biblioteca
ACTO ÚNICO
PERSONAJES:
AGRIDULCE
BALADÍ
FUERTE
PICANTE
(Los personajes pueden ser femeninos o masculinos de cualquier especie y de cualquier
edad. Los nombres son sólo pistas para interpretarlos. La escena se desarrolla en cual-
quier época, en cualquier lugar, real o imaginario.)
AGRIDULCE: (Con sorpresa.) ¿Usted por acá?
BALADÍ: Siempre estoy acá.
AGRIDULCE: Lo hacía más como por allá.
BALADÍ: Yo soy de andar de allá para acá.
AGRIDULCE: Ahora que lo pienso mejor, a usted me lo encuentro todo el
tiempo en otro lado.
BALADÍ: Es que voy muy seguido para ese lado.
- 2 -
Alejandra Erbiti - Como la pelusa
AGRIDULCE: ¿Para el otro lado?
BALADÍ: Sí, y para el lado contrario también.
AGRIDULCE: Pero es que tengo información precisa de que hace un ratito
nomás usted estaba ahí.
BALADÍ: ¡Bueno! ¿Qué quiere que le diga? ¡A veces, las cosas se dan así! Sin ir más
lejos, ahora estoy aquí.
(Llega Fuerte y se petrifica al encontrarse con Baladí.)
FUERTE: (Con total extrañeza.): ¿Usted? ¿Usted por aquí?
AGRIDULCE: (A Fuerte.) ¿Vio? ¡Justo lo que le estaba diciendo! (A Baladí.)
¿Vio? ¿Vio?
BALADÍ: ¡Sí, vi, vi!
FUERTE: Es insólito encontrarme con usted aquí. Hace apenas un momento me
confirmaron que usted estaba bastante, pero bastante más allá.
BALADÍ: Y era verdad, allí estaba yo.
FUERTE: ¿Y cómo puede ser que ahora esté acá?
BALADÍ: Bueno, acá estoy, ¿no?
FUERTE: (A Agridulce.) ¡Es rarísimo!
AGRIDULCE: (A Fuerte.) ¿Rarísimo? ¡Rarísimo es poco!
(Llega Picante con un casco en la cabeza. Se quita el casco y se queda con la boca
abierta viendo a Baladí. Todos permanecen expectantes.)
PICANTE: (Con espanto.) ¿Usted acá? ¿Usted acá? ¡No puede ser!
AGRIDULCE: (A todos.) ¿Vieron? ¡Ya decía yo que acá estaba pasando algo
muy misterioso!
BALADÍ: ¿Qué tiene de misterioso estar acá?
PICANTE: Que hace un instante usted estaba en otro lugar.
BALADÍ: ¡Cambié!
PICANTE: ¡Pero era un lugar lejísimos!
BALADÍ: ¡Me acerqué!
AGRIDULCE: (Con ferocidad.) ¡Miente! ¡No quiere reconocer que está en todas
partes! ¡Usted está en todas partes!
BALADÍ: ¿En todas partes como un dios, o en todas partes como la fuerza
de gravedad?
FUERTE: ¡No, en todas partes como la pelusa!
AGRIDULCE: ¡Sí, como esa pelusa que se junta debajo y detrás de los muebles!
PICANTE: Y cerca de la tele, debajo de la heladera y atrás de la cocina.
AGRIDULCE: Y la que se queda como pegada entre los cables y los enchufes.
FUERTE: ¡Sí, qué pegajosa!
- 3 -
Alejandra Erbiti - Como la pelusa
PICANTE: Y la que se amontona sobre los libros que no se leen durante
mucho tiempo.
AGRIDULCE: ¡Sí, qué amontonosa!
FUERTE: Y la que se arrincona en los rincones.
PICANTE: Y la que se encajonafonda en el fondo de los cajones.
AGRIDULCE: ¡Y la peor de todas: la que se junta en el ombligo!
FUERTE: ¡Ay sí! ¡Qué impresión!
PICANTE: ¡Quién sabe qué extraño magnetismo existe entre el ombligo y la pelusa!
FUERTE: (Se tapa las orejas.) ¡Basta! No quiero pensar en esas cosas.
(Mientras Agridulce, Fuerte y Picante hablan enardecidos acerca de la pelusa, Baladí se
va. Nadie lo nota. Picante se da cuenta y grita con espanto.)
PICANTE: ¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah!
FUERTE Y AGRIDULCE: ¿Qué pasa?
PICANTE: ¡Se fue! ¿Dónde está?
AGRIDULCE: (Mira hacia todos lados.) No sé, recién estaba acá.
PICANTE: ¡Pero ya no está!
FUERTE: (Con indignación.) ¿Cómo que ya no está?
AGRIDULCE: ¡Siempre lo mismo! Ahora está y de repente ya no está.
FUERTE: ¡Qué inestabilidad!
PICANTE: ¡Qué falta de compromiso con el espacio/tiempo!
AGRIDULCE: Me parece que no le gustaron las comparaciones que hicimos con
la pelusa.
FUERTE: ¡Por mí que se enoje y no vuelva más por acá! Me marea.
PICANTE: A mí también me marea.
AGRIDULCE: ¡Pensemos en otra cosa! ¡Hagamos planes! ¡Imaginemos! ¿Adónde
les gustaría estar en este momento?
FUERTE: A mí me encantaría estar lo más lejos posible.
PICANTE: ¡Sí, ya nos veo en lontananza!
FUERTE: ¿Dónde queda Lontananza?
PICANTE: ¡Lontananza quiere decir bien a lo lejos! ¡Lejos lejísimos!
FUERTE: ¡Ah, entonces sí!
AGRIDULCE: ¡Bueno, vamos yendo que ya es tarde!
FUERTE: (Mira hacia arriba.) ¿Sí? Yo pensé que era más temprano.
AGRIDULCE: ¡No, imposible!, ¿cómo va a se más temprano? El tiempo pasa y
siempre es cada vez más tarde.
PICANTE: Tiene razón Agridulce, el tiempo nunca pasa al revés.
FUERTE: ¡Claro!, ¡no sé dónde tengo la cabeza!
- 4 -
Alejandra Erbiti - Como la pelusa
PICANTE: (Le señala la cabeza.) Acá.
FUERTE: ¡Ah, gracias! ¡Menos mal! ¡A veces es como que la pierdo!
AGRIDULCE: ¿Y quién no pierde la cabeza de vez en cuando?
PICANTE: Es lo más normal del mundo.
AGRIDULCE: Dicen los sabios: quien no pierde la cabeza por ciertas cosas, es
porque no tiene cabeza.
PICANTE: Yo, por las dudas, siempre me pongo el casco.
FUERTE: ¡Cuánta sabiduría! ¡Pero, vamos que ya es mucho más tarde que hace
apenas un rato!
PICANTE: (Empujando a Fuerte y a Agridulce para que se apuren.) ¡Sí, sí, vamos!
¡Vamos!
AGRIDULCE: ¡No empujen, che, que hay lugar de sobra! ¡El universo es infinito!
PICANTE Y FUERTE: ¡Como la pelusa!
(Picante, Agridulce y Fuerte se ríen y salen de escena a paso veloz.)
TELÓN O APAGÓN

Como la pelusa

  • 1.
    Alejandra Erbiti Como lapelusa Ilustrado por Ana Zeigner Texto © 2008 Alejandra Erbiti. Imagen © 2008 Ana Zeigner. Permitida la reproducción no comercial, para uso personal y/o fines educativos. Prohibida la reproducción para otros fines sin consentimiento escrito de los autores. Prohibida la venta. Publicado y distribuido en forma gratuita por Imaginaria y EducaRed: http://www.educared.org.ar/imaginaria/biblioteca ACTO ÚNICO PERSONAJES: AGRIDULCE BALADÍ FUERTE PICANTE (Los personajes pueden ser femeninos o masculinos de cualquier especie y de cualquier edad. Los nombres son sólo pistas para interpretarlos. La escena se desarrolla en cual- quier época, en cualquier lugar, real o imaginario.) AGRIDULCE: (Con sorpresa.) ¿Usted por acá? BALADÍ: Siempre estoy acá. AGRIDULCE: Lo hacía más como por allá. BALADÍ: Yo soy de andar de allá para acá. AGRIDULCE: Ahora que lo pienso mejor, a usted me lo encuentro todo el tiempo en otro lado. BALADÍ: Es que voy muy seguido para ese lado.
  • 2.
    - 2 - AlejandraErbiti - Como la pelusa AGRIDULCE: ¿Para el otro lado? BALADÍ: Sí, y para el lado contrario también. AGRIDULCE: Pero es que tengo información precisa de que hace un ratito nomás usted estaba ahí. BALADÍ: ¡Bueno! ¿Qué quiere que le diga? ¡A veces, las cosas se dan así! Sin ir más lejos, ahora estoy aquí. (Llega Fuerte y se petrifica al encontrarse con Baladí.) FUERTE: (Con total extrañeza.): ¿Usted? ¿Usted por aquí? AGRIDULCE: (A Fuerte.) ¿Vio? ¡Justo lo que le estaba diciendo! (A Baladí.) ¿Vio? ¿Vio? BALADÍ: ¡Sí, vi, vi! FUERTE: Es insólito encontrarme con usted aquí. Hace apenas un momento me confirmaron que usted estaba bastante, pero bastante más allá. BALADÍ: Y era verdad, allí estaba yo. FUERTE: ¿Y cómo puede ser que ahora esté acá? BALADÍ: Bueno, acá estoy, ¿no? FUERTE: (A Agridulce.) ¡Es rarísimo! AGRIDULCE: (A Fuerte.) ¿Rarísimo? ¡Rarísimo es poco! (Llega Picante con un casco en la cabeza. Se quita el casco y se queda con la boca abierta viendo a Baladí. Todos permanecen expectantes.) PICANTE: (Con espanto.) ¿Usted acá? ¿Usted acá? ¡No puede ser! AGRIDULCE: (A todos.) ¿Vieron? ¡Ya decía yo que acá estaba pasando algo muy misterioso! BALADÍ: ¿Qué tiene de misterioso estar acá? PICANTE: Que hace un instante usted estaba en otro lugar. BALADÍ: ¡Cambié! PICANTE: ¡Pero era un lugar lejísimos! BALADÍ: ¡Me acerqué! AGRIDULCE: (Con ferocidad.) ¡Miente! ¡No quiere reconocer que está en todas partes! ¡Usted está en todas partes! BALADÍ: ¿En todas partes como un dios, o en todas partes como la fuerza de gravedad? FUERTE: ¡No, en todas partes como la pelusa! AGRIDULCE: ¡Sí, como esa pelusa que se junta debajo y detrás de los muebles! PICANTE: Y cerca de la tele, debajo de la heladera y atrás de la cocina. AGRIDULCE: Y la que se queda como pegada entre los cables y los enchufes. FUERTE: ¡Sí, qué pegajosa!
  • 3.
    - 3 - AlejandraErbiti - Como la pelusa PICANTE: Y la que se amontona sobre los libros que no se leen durante mucho tiempo. AGRIDULCE: ¡Sí, qué amontonosa! FUERTE: Y la que se arrincona en los rincones. PICANTE: Y la que se encajonafonda en el fondo de los cajones. AGRIDULCE: ¡Y la peor de todas: la que se junta en el ombligo! FUERTE: ¡Ay sí! ¡Qué impresión! PICANTE: ¡Quién sabe qué extraño magnetismo existe entre el ombligo y la pelusa! FUERTE: (Se tapa las orejas.) ¡Basta! No quiero pensar en esas cosas. (Mientras Agridulce, Fuerte y Picante hablan enardecidos acerca de la pelusa, Baladí se va. Nadie lo nota. Picante se da cuenta y grita con espanto.) PICANTE: ¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah! FUERTE Y AGRIDULCE: ¿Qué pasa? PICANTE: ¡Se fue! ¿Dónde está? AGRIDULCE: (Mira hacia todos lados.) No sé, recién estaba acá. PICANTE: ¡Pero ya no está! FUERTE: (Con indignación.) ¿Cómo que ya no está? AGRIDULCE: ¡Siempre lo mismo! Ahora está y de repente ya no está. FUERTE: ¡Qué inestabilidad! PICANTE: ¡Qué falta de compromiso con el espacio/tiempo! AGRIDULCE: Me parece que no le gustaron las comparaciones que hicimos con la pelusa. FUERTE: ¡Por mí que se enoje y no vuelva más por acá! Me marea. PICANTE: A mí también me marea. AGRIDULCE: ¡Pensemos en otra cosa! ¡Hagamos planes! ¡Imaginemos! ¿Adónde les gustaría estar en este momento? FUERTE: A mí me encantaría estar lo más lejos posible. PICANTE: ¡Sí, ya nos veo en lontananza! FUERTE: ¿Dónde queda Lontananza? PICANTE: ¡Lontananza quiere decir bien a lo lejos! ¡Lejos lejísimos! FUERTE: ¡Ah, entonces sí! AGRIDULCE: ¡Bueno, vamos yendo que ya es tarde! FUERTE: (Mira hacia arriba.) ¿Sí? Yo pensé que era más temprano. AGRIDULCE: ¡No, imposible!, ¿cómo va a se más temprano? El tiempo pasa y siempre es cada vez más tarde. PICANTE: Tiene razón Agridulce, el tiempo nunca pasa al revés. FUERTE: ¡Claro!, ¡no sé dónde tengo la cabeza!
  • 4.
    - 4 - AlejandraErbiti - Como la pelusa PICANTE: (Le señala la cabeza.) Acá. FUERTE: ¡Ah, gracias! ¡Menos mal! ¡A veces es como que la pierdo! AGRIDULCE: ¿Y quién no pierde la cabeza de vez en cuando? PICANTE: Es lo más normal del mundo. AGRIDULCE: Dicen los sabios: quien no pierde la cabeza por ciertas cosas, es porque no tiene cabeza. PICANTE: Yo, por las dudas, siempre me pongo el casco. FUERTE: ¡Cuánta sabiduría! ¡Pero, vamos que ya es mucho más tarde que hace apenas un rato! PICANTE: (Empujando a Fuerte y a Agridulce para que se apuren.) ¡Sí, sí, vamos! ¡Vamos! AGRIDULCE: ¡No empujen, che, que hay lugar de sobra! ¡El universo es infinito! PICANTE Y FUERTE: ¡Como la pelusa! (Picante, Agridulce y Fuerte se ríen y salen de escena a paso veloz.) TELÓN O APAGÓN