Los representantes de los centros de estudiantes de la Universidad Centroccidental Lisandro
Alvarado se reunieron en Caracas para discutir problemas como becas insuficientes, transporte
deficiente y condiciones precarias en los laboratorios y bibliotecas. Apoyaron la lucha del gremio
docente pero se opusieron a los paros escalonados. Decidieron realizar asambleas, suspensión de
clases y protestas callejeras para exigir mejoras, convocando a una marcha el 13 de mayo.