1) La visión de Dios es que toda persona conozca su amor y disfrute de su presencia por la eternidad. Jesús vivió obedientemente alineado con esta visión de Dios para traer salvación a la humanidad.
2) El Espíritu Santo guía a los creyentes a cumplir la visión de Dios de estar con Él por siempre.
3) Cada persona debe alinear todas las áreas de su vida a los planes eternos que Dios tiene para ellos y compartir el mensaje de Jesús con otros para que nadie se pierda.