La guerra civil en Siria comenzó en 2011 como parte de la Primavera Árabe, cuando manifestantes se levantaron para exigir democracia y derechos humanos. El gobierno de Bashar al-Assad respondió con fuerza, lo que llevó al país a una sangrienta guerra civil que continúa hasta el día de hoy entre el gobierno, varios grupos rebeldes y extremistas islámicos como el Estado Islámico. La guerra ha tenido graves consecuencias humanitarias y económicas para Siria y la región.