El correo postal aéreo entre Mallorca y Barcelona se estableció en 1921, bajo la dirección del piloto Manuel Colomer, quien gestionó el servicio con hidroaviones. A pesar de varios incidentes, incluyendo la fatalidad de Colomer, se inauguró oficialmente el servicio postal, que luego enfrentó desafíos técnicos que llevaron a la búsqueda de apoyo financiero. La gestión posterior del servicio fue asumida por la compañía francesa Compagnie Général d’Entreprises Aéronautiques.