Zapatero muere y llega al cielo, donde San Pedro lo recibe y llena un formulario. Zapatero nota que los relojes que miden la corrupción de cada país funcionan a distintos ritmos. Un ángel le explica que cuanto más rápido vayan las agujas de un reloj, más corrupción hay en ese país. Zapatero se da cuenta de que España no tiene reloj, pero el ángel se ríe y le dice que en realidad lo usan como ventilador debido a la alta corrupción durante el gobierno