El cristalino es un cuerpo transparente y flexible del ojo que enfoca los rayos luminosos hacia la retina y permite la acomodación para diferentes distancias. Su desarrollo comienza en la sexta semana de gestación, y su nutrición depende del humor acuoso debido a la ausencia de vasos sanguíneos. Las patologías más comunes del cristalino, como cataratas, pueden afectar significativamente la visión y son tratables.