Este documento resume un caso legal sobre lesiones graves. Se condenó a Aníbal Leonel Benítez a 2 años y 6 meses de prisión por dispararle a Juan Horacio Bejarano con un arma de fuego. La defensa apeló alegando que no tuvo la oportunidad de interrogar a los testigos clave durante el juicio. El tribunal superior confirmó la condena, pero la Corte Suprema determinó que se violó el derecho a la defensa al no permitir el interrogatorio de los testigos. El caso fue devuelto para un nuevo juicio.