La Cuaresma comienza el Miércoles de Ceniza y dura 46 días hasta el Domingo de Resurrección. Es un tiempo de penitencia, ayuno, oración y sacrificio para prepararse espiritualmente para la Pascua a través de la reflexión sobre la mortalidad humana y la redención de Cristo. Las cenizas impuestas en la frente el Miércoles de Ceniza sirven como recordatorio de la necesidad de arrepentimiento y conversión hacia una vida más humilde antes de celebrar la resurrección de Cristo.