Cuentos infantiles
clásicos
Los cuentos clásicos a pesar de haber sido escritos hace muchísimos siglos, continúan
cautivando la imaginación de grandes y pequeños de una manera que los autores
contemporáneos solo pueden soñar.
PINOCHO
LA CAPERUCITA
ROJA
PETER PAN DUMBO LA CENICIENTA
Erase una vez en una vieja carpintería, Geppetto, un señor amable y simpático, terminaba más un día de trabajo
dando los últimos retoques de pintura a un muñeco de madera que había construido. Al mirarlo, pensó: ¡qué bonito me
ha quedado! Y como el muñeco había sido hecho de madera de pino, Geppetto decidió llamarlo Pinocho.
Aquella noche, Geppeto se fue a dormir deseando que su muñeco fuera un niño de verdad. Siempre había deseado
tener un hijo. Y al encontrarse profundamente dormido, llegó un hada buena y viendo a Pinocho tan bonito, quiso
premiar al buen carpintero, dando, con su varita mágica, vida al muñeco.
Al día siguiente, cuando se despertó Geppetto, no podía creer lo que estaba viendo. Su muñeco, Pinocho se movía,
caminaba, se reía y hablaba como un niño de verdad, para alegría del viejo carpintero. Feliz y muy satisfecho,
Geppeto pensó que sería bueno que Pinocho fuera a la escuela, así que lo inscribió, le compró su libro y un cuaderno,
pues el sueño de Geppetto era que Pinocho se convirtiera en un niño muy listo y que aprendiera muchas cosas.
Cuando Pinocho se arregló para ir al colegio, saltó a su lado un grillo, quien se convirtió en su mejor amigo, así que ya
podría ir a estudiar en compañía de su amigo Pepito Grillo, el consejero que le había dado el hada buena.
INICIO
Pero, en el camino del colegio, Pinocho se hizo amigo de dos niños muy malos, siguiendo sus travesuras, e ignorando
los consejos del grillito. En lugar de ir a la escuela, Pinocho decidió seguir a sus nuevos amigos, buscando aventuras no
muy buenas por todo el día, fueron a un circo, tomaron dulces de algunas tiendas de la ciudad sin pagar, entre
muchas travesuras más. Al ver esta situación, el hada buena le puso un hechizo.
Por no ir a la escuela, le puso dos orejas de burro, y por portarse mal, cada vez que decía una mentira, se le crecía la
nariz poniéndose colorada. Pinocho acabó reconociendo que no estaba siendo bueno, y arrepentido decidió buscar a
Geppetto. Supo entonces que Geppeto, al salir en su busca por el mar, había sido tragado por una enorme ballena.
Pinocho, con la ayuda del grillito, se fue al mar para rescatar al pobre viejecito. Cuando Pinocho estuvo frente a la
ballena le pidió que le devolviese a su papá, pero la ballena abrió muy grande su boca y se lo tragó también a él.
Dentro de la tripa de la ballena, Geppetto y Pinocho se reencontraron. Y se pusieron a pensar cómo salir de allí. Y
gracias a Pepito Grillo encontraron una salida. Hicieron una fogata. El fuego hizo estornudar a la enorme ballena, y la
balsa salió volando con sus tres tripulantes. Todos se encontraban a salvo.
Pinocho volvió a casa y al colegio, y a partir de ese día siempre se ha portado bien. Y en recompensa de su bondad,
el hada buena lo convirtió en un niño de carne y hueso, y fueron muy felices por muchos y muchos años.
FINALIZA
INICIO
Había una vez una niña muy bonita. Su madre le había hecho una capa roja y la muchachita la llevaba tan a menudo
que todo el mundo la llamaba Caperucita Roja.
Un día, su madre le pidió que llevase unos pasteles a su abuela que vivía al otro lado del bosque, recomendándole
que no se entretuviese por el camino, pues cruzar el bosque era muy peligroso, ya que siempre andaba acechando
por allí el lobo.
Caperucita Roja recogió la cesta con los pasteles y se puso en camino. La niña tenía que atravesar el bosque para
llegar a casa de la Abuelita, pero no le daba miedo porque allí siempre se encontraba con muchos amigos: los
pájaros, las ardillas...
De repente vio al lobo, que era enorme, delante de ella.
- ¿A dónde vas, niña? - le preguntó el lobo con su voz ronca.
- A casa de mi Abuelita - le dijo Caperucita.
- No está lejos - pensó el lobo para sí, dándose media vuelta.
INICIO
Caperucita puso su cesta en la hierba y se entretuvo cogiendo flores: - El lobo se ha ido -pensó-, no tengo nada que
temer. La abuela se pondrá muy contenta cuando le lleve un hermoso ramo de flores además de los pasteles.
Mientras tanto, el lobo se fue a casa de la Abuelita, llamó suavemente a la puerta y la anciana le abrió pensando que
era Caperucita. Un cazador que pasaba por allí había observado la llegada del lobo.
El lobo devoró a la Abuelita y se puso el gorro rosa de la desdichada, se metió en la cama y cerró los ojos. No tuvo que
esperar mucho, pues Caperucita Roja llegó enseguida, toda contenta. La niña se acercó a la cama y vio que su
abuela estaba muy cambiada.
- Abuelita, abuelita, ¡qué ojos más grandes tienes!
- Son para verte mejor - dijo el lobo tratando de imitar la voz de la abuela.
- Abuelita, abuelita, ¡qué orejas más grandes tienes!
- Son para oírte mejor - siguió diciendo el lobo.
INICIO
- Abuelita, abuelita, ¡qué dientes más grandes tienes!
- Son para...¡comerte mejoooor! - y diciendo esto, el lobo malvado se abalanzó sobre la niñita y la devoró, lo mismo
que había hecho con la abuelita.
Mientras tanto, el cazador se había quedado preocupado y creyendo adivinar las malas intenciones del lobo, decidió
echar un vistazo a ver si todo iba bien en la casa de la Abuelita. Pidió ayuda a un serrador y los dos juntos llegaron al
lugar. Vieron la puerta de la casa abierta y al lobo tumbado en la cama, dormido de tan harto que estaba.
El cazador sacó su cuchillo y rajó el vientre del lobo. La Abuelita y Caperucita estaban allí, ¡vivas!.
Para castigar al lobo malo, el cazador le llenó el vientre de piedras y luego lo volvió a cerrar. Cuando el lobo despertó
de su pesado sueño, sintió muchísima sed y se dirigió a un estanque próximo para beber. Como las piedras pesaban
mucho, cayó en el estanque de cabeza y se ahogó.
FINALIZA
INICIO
Había una vez un niño llamado Peter Pan, que vivía en un lugar mágico llamado Nunca Jamás. Peter era un niño muy
especial, porque nunca crecía y siempre se mantenía joven. Vivía en el bosque con sus amigos los Niños Perdidos,
quienes eran niños que se habían perdido en el bosque y habían encontrado a Peter.
Peter y los Niños Perdidos tenían muchas aventuras juntos. Volaban por el aire gracias a la ayuda de la hada
Campanilla, y exploraban el bosque en busca de tesoros y emociones. Pero un día, Peter conoció a Wendy, una niña
de Londres que había llegado a Nunca Jamás por accidente.
Wendy era una niña muy curiosa y le encantaba escuchar las historias de Peter y sus aventuras. Peter se enamoró de
ella y decidió llevarla con él al País de Nunca Jamás. Allí, Wendy conoció a los Niños Perdidos y juntos vivieron muchas
aventuras emocionantes.
Pero el Capitán Garfio, un malvado pirata que vivía en la isla, no estaba contento con la presencia de los niños en su
territorio. Garfio tenía un gran resentimiento hacia Peter, porque años atrás Peter le había cortado la mano durante una
pelea. Garfio quería venganza, y decidió secuestrar a Wendy y a los Niños Perdidos.
INICIO
Peter se dio cuenta de que sus amigos habían desaparecido y decidió ir en su búsqueda. Se enfrentó a Garfio en una
gran batalla, pero finalmente logró derrotarlo y salvar a sus amigos. Después de la batalla, Wendy decidió volver a
Londres junto a su familia.
Peter, aunque triste por la partida de Wendy, decidió quedarse en Nunca Jamás junto a sus amigos los Niños Perdidos.
Continuaron teniendo aventuras y viviendo en un mundo mágico donde nunca había que crecer.
Y así, Peter Pan y sus amigos vivieron felices para siempre en Nunca Jamás, donde la imaginación y la aventura nunca
se acababan.
FINALIZA
INICIO
En lo más profundo del circo, entre telas desgastadas y risas quebradas, nació Dumbo, un pequeño elefante con orejas
tan grandes que parecían alas. Su madre, una elefanta amorosa y protectora, lo miraba con ternura mientras las
chismosas lenguas del circo murmuraban sobre su peculiaridad.
Dumbo, sin embargo, no comprendía por qué todos se burlaban de él. Hasta que un día, durante un acto de circo,
intentó desplegar sus enormes orejas y, en un desafortunado accidente, terminó haciendo un desastre. Ridiculizado y
despreciado, se refugió en la soledad, convencido de su inutilidad.
Pero una noche, un grupo de ratones amables se cruzó en su camino. Con simpatía y determinación, le demostraron a
Dumbo que sus orejas no eran un defecto, sino un regalo. Lo animaron a creer en sí mismo y a volar hacia sus sueños.
Con valentía, Dumbo decidió enfrentar sus miedos y probar sus alas. Con cada intento, su confianza crecía. Pronto, con
la ayuda de una pluma mágica, descubrió que podía volar más alto de lo que jamás imaginó.
INICIO
Su talento asombró al circo entero. Las risas se convirtieron en aplausos, y las burlas en admiración. Dumbo, el
pequeño elefante con orejas gigantes, se convirtió en el héroe del circo.
Pero su mayor logro no fue solo volar alto en el escenario, sino encontrar su propio valor y aceptarse tal como era. Con
el apoyo de sus amigos, comprendió que la verdadera magia radicaba en su interior.
Y así, con sus orejas extendidas hacia el cielo, Dumbo enseñó al mundo que no hay límites para aquellos que se
atreven a creer en sí mismos y en sus sueños.
FINALIZA
INICIO
La Cenicienta era una hermosa muchacha huérfana de madre desde la niñez. Su padre se había vuelto a casar con
una mujer que tenía dos hijas bellas, pero ociosas. Cuando no estaba el padre, la madrastra y las hermanastras le
obligaban a cocinar, lavar y hacer toda la limpieza mientras ellas descansaban y se divertían.
Un día el rey organizó una fiesta de tras días en honor a su hijo que aprovecharía la ocasión para elegir a una señorita
como su esposa. Todas las muchachas del reino fueron invitadas. En casa de la Cenicienta, la madrastra vistió a sus
hijas con lujosos vestidos y joyas, esperando que una de ellas sea la elegida.
La Cenicienta también quería ir, pero no tenía la ropa adecuada para la ocasión. Entonces se la apareció una tía
convertida en hada y con su varita mágica convierte una calabaza en un carruaje y a los ratones en caballos y
cocheros. Además, le regala un hermoso vestido y un par de zapatos de vidrio. Pero le advierte que debía regresar
antes de la medianoche porque a esa hora se deshace el hechizo.
INICIO
Las dos primeras noches de fiesta, Cenicienta fue la más hermosa y sus hermanastras no la reconocieron. El príncipe se
enamoró de
ella y quería bailar toda la noche con ella, pero la Cenicienta se retiraba antes de las 12. En la tercera noche, la
Cenicienta olvidó las horas, hasta que escuchó las campanadas de medianoche y tuvo que huir corriendo. Al escapar
por una escalera se le salió uno de sus zapatos de cristal.
El príncipe ordenó que todas las jovencitas del reino se probaran el zapato, con la esperanza de encontrar a su
amada. En la casa de la Cenicienta, las hermanastras intentaron ponérselo, pero sus pies eran muy grandes. Entonces,
la Cenicienta pidió probárselo y ante la sorpresa de todos calzó perfectamente. El príncipe la llevó a su palacio y le
pidió matrimonio. Al poco tiempo se casaron y vivieron muy felices.
FINALIZA
INICIO

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  • 1.
    Cuentos infantiles clásicos Los cuentosclásicos a pesar de haber sido escritos hace muchísimos siglos, continúan cautivando la imaginación de grandes y pequeños de una manera que los autores contemporáneos solo pueden soñar. PINOCHO LA CAPERUCITA ROJA PETER PAN DUMBO LA CENICIENTA
  • 2.
    Erase una vezen una vieja carpintería, Geppetto, un señor amable y simpático, terminaba más un día de trabajo dando los últimos retoques de pintura a un muñeco de madera que había construido. Al mirarlo, pensó: ¡qué bonito me ha quedado! Y como el muñeco había sido hecho de madera de pino, Geppetto decidió llamarlo Pinocho. Aquella noche, Geppeto se fue a dormir deseando que su muñeco fuera un niño de verdad. Siempre había deseado tener un hijo. Y al encontrarse profundamente dormido, llegó un hada buena y viendo a Pinocho tan bonito, quiso premiar al buen carpintero, dando, con su varita mágica, vida al muñeco. Al día siguiente, cuando se despertó Geppetto, no podía creer lo que estaba viendo. Su muñeco, Pinocho se movía, caminaba, se reía y hablaba como un niño de verdad, para alegría del viejo carpintero. Feliz y muy satisfecho, Geppeto pensó que sería bueno que Pinocho fuera a la escuela, así que lo inscribió, le compró su libro y un cuaderno, pues el sueño de Geppetto era que Pinocho se convirtiera en un niño muy listo y que aprendiera muchas cosas. Cuando Pinocho se arregló para ir al colegio, saltó a su lado un grillo, quien se convirtió en su mejor amigo, así que ya podría ir a estudiar en compañía de su amigo Pepito Grillo, el consejero que le había dado el hada buena. INICIO
  • 3.
    Pero, en elcamino del colegio, Pinocho se hizo amigo de dos niños muy malos, siguiendo sus travesuras, e ignorando los consejos del grillito. En lugar de ir a la escuela, Pinocho decidió seguir a sus nuevos amigos, buscando aventuras no muy buenas por todo el día, fueron a un circo, tomaron dulces de algunas tiendas de la ciudad sin pagar, entre muchas travesuras más. Al ver esta situación, el hada buena le puso un hechizo. Por no ir a la escuela, le puso dos orejas de burro, y por portarse mal, cada vez que decía una mentira, se le crecía la nariz poniéndose colorada. Pinocho acabó reconociendo que no estaba siendo bueno, y arrepentido decidió buscar a Geppetto. Supo entonces que Geppeto, al salir en su busca por el mar, había sido tragado por una enorme ballena. Pinocho, con la ayuda del grillito, se fue al mar para rescatar al pobre viejecito. Cuando Pinocho estuvo frente a la ballena le pidió que le devolviese a su papá, pero la ballena abrió muy grande su boca y se lo tragó también a él. Dentro de la tripa de la ballena, Geppetto y Pinocho se reencontraron. Y se pusieron a pensar cómo salir de allí. Y gracias a Pepito Grillo encontraron una salida. Hicieron una fogata. El fuego hizo estornudar a la enorme ballena, y la balsa salió volando con sus tres tripulantes. Todos se encontraban a salvo. Pinocho volvió a casa y al colegio, y a partir de ese día siempre se ha portado bien. Y en recompensa de su bondad, el hada buena lo convirtió en un niño de carne y hueso, y fueron muy felices por muchos y muchos años. FINALIZA INICIO
  • 4.
    Había una vezuna niña muy bonita. Su madre le había hecho una capa roja y la muchachita la llevaba tan a menudo que todo el mundo la llamaba Caperucita Roja. Un día, su madre le pidió que llevase unos pasteles a su abuela que vivía al otro lado del bosque, recomendándole que no se entretuviese por el camino, pues cruzar el bosque era muy peligroso, ya que siempre andaba acechando por allí el lobo. Caperucita Roja recogió la cesta con los pasteles y se puso en camino. La niña tenía que atravesar el bosque para llegar a casa de la Abuelita, pero no le daba miedo porque allí siempre se encontraba con muchos amigos: los pájaros, las ardillas... De repente vio al lobo, que era enorme, delante de ella. - ¿A dónde vas, niña? - le preguntó el lobo con su voz ronca. - A casa de mi Abuelita - le dijo Caperucita. - No está lejos - pensó el lobo para sí, dándose media vuelta. INICIO
  • 5.
    Caperucita puso sucesta en la hierba y se entretuvo cogiendo flores: - El lobo se ha ido -pensó-, no tengo nada que temer. La abuela se pondrá muy contenta cuando le lleve un hermoso ramo de flores además de los pasteles. Mientras tanto, el lobo se fue a casa de la Abuelita, llamó suavemente a la puerta y la anciana le abrió pensando que era Caperucita. Un cazador que pasaba por allí había observado la llegada del lobo. El lobo devoró a la Abuelita y se puso el gorro rosa de la desdichada, se metió en la cama y cerró los ojos. No tuvo que esperar mucho, pues Caperucita Roja llegó enseguida, toda contenta. La niña se acercó a la cama y vio que su abuela estaba muy cambiada. - Abuelita, abuelita, ¡qué ojos más grandes tienes! - Son para verte mejor - dijo el lobo tratando de imitar la voz de la abuela. - Abuelita, abuelita, ¡qué orejas más grandes tienes! - Son para oírte mejor - siguió diciendo el lobo. INICIO
  • 6.
    - Abuelita, abuelita,¡qué dientes más grandes tienes! - Son para...¡comerte mejoooor! - y diciendo esto, el lobo malvado se abalanzó sobre la niñita y la devoró, lo mismo que había hecho con la abuelita. Mientras tanto, el cazador se había quedado preocupado y creyendo adivinar las malas intenciones del lobo, decidió echar un vistazo a ver si todo iba bien en la casa de la Abuelita. Pidió ayuda a un serrador y los dos juntos llegaron al lugar. Vieron la puerta de la casa abierta y al lobo tumbado en la cama, dormido de tan harto que estaba. El cazador sacó su cuchillo y rajó el vientre del lobo. La Abuelita y Caperucita estaban allí, ¡vivas!. Para castigar al lobo malo, el cazador le llenó el vientre de piedras y luego lo volvió a cerrar. Cuando el lobo despertó de su pesado sueño, sintió muchísima sed y se dirigió a un estanque próximo para beber. Como las piedras pesaban mucho, cayó en el estanque de cabeza y se ahogó. FINALIZA INICIO
  • 7.
    Había una vezun niño llamado Peter Pan, que vivía en un lugar mágico llamado Nunca Jamás. Peter era un niño muy especial, porque nunca crecía y siempre se mantenía joven. Vivía en el bosque con sus amigos los Niños Perdidos, quienes eran niños que se habían perdido en el bosque y habían encontrado a Peter. Peter y los Niños Perdidos tenían muchas aventuras juntos. Volaban por el aire gracias a la ayuda de la hada Campanilla, y exploraban el bosque en busca de tesoros y emociones. Pero un día, Peter conoció a Wendy, una niña de Londres que había llegado a Nunca Jamás por accidente. Wendy era una niña muy curiosa y le encantaba escuchar las historias de Peter y sus aventuras. Peter se enamoró de ella y decidió llevarla con él al País de Nunca Jamás. Allí, Wendy conoció a los Niños Perdidos y juntos vivieron muchas aventuras emocionantes. Pero el Capitán Garfio, un malvado pirata que vivía en la isla, no estaba contento con la presencia de los niños en su territorio. Garfio tenía un gran resentimiento hacia Peter, porque años atrás Peter le había cortado la mano durante una pelea. Garfio quería venganza, y decidió secuestrar a Wendy y a los Niños Perdidos. INICIO
  • 8.
    Peter se diocuenta de que sus amigos habían desaparecido y decidió ir en su búsqueda. Se enfrentó a Garfio en una gran batalla, pero finalmente logró derrotarlo y salvar a sus amigos. Después de la batalla, Wendy decidió volver a Londres junto a su familia. Peter, aunque triste por la partida de Wendy, decidió quedarse en Nunca Jamás junto a sus amigos los Niños Perdidos. Continuaron teniendo aventuras y viviendo en un mundo mágico donde nunca había que crecer. Y así, Peter Pan y sus amigos vivieron felices para siempre en Nunca Jamás, donde la imaginación y la aventura nunca se acababan. FINALIZA INICIO
  • 9.
    En lo másprofundo del circo, entre telas desgastadas y risas quebradas, nació Dumbo, un pequeño elefante con orejas tan grandes que parecían alas. Su madre, una elefanta amorosa y protectora, lo miraba con ternura mientras las chismosas lenguas del circo murmuraban sobre su peculiaridad. Dumbo, sin embargo, no comprendía por qué todos se burlaban de él. Hasta que un día, durante un acto de circo, intentó desplegar sus enormes orejas y, en un desafortunado accidente, terminó haciendo un desastre. Ridiculizado y despreciado, se refugió en la soledad, convencido de su inutilidad. Pero una noche, un grupo de ratones amables se cruzó en su camino. Con simpatía y determinación, le demostraron a Dumbo que sus orejas no eran un defecto, sino un regalo. Lo animaron a creer en sí mismo y a volar hacia sus sueños. Con valentía, Dumbo decidió enfrentar sus miedos y probar sus alas. Con cada intento, su confianza crecía. Pronto, con la ayuda de una pluma mágica, descubrió que podía volar más alto de lo que jamás imaginó. INICIO
  • 10.
    Su talento asombróal circo entero. Las risas se convirtieron en aplausos, y las burlas en admiración. Dumbo, el pequeño elefante con orejas gigantes, se convirtió en el héroe del circo. Pero su mayor logro no fue solo volar alto en el escenario, sino encontrar su propio valor y aceptarse tal como era. Con el apoyo de sus amigos, comprendió que la verdadera magia radicaba en su interior. Y así, con sus orejas extendidas hacia el cielo, Dumbo enseñó al mundo que no hay límites para aquellos que se atreven a creer en sí mismos y en sus sueños. FINALIZA INICIO
  • 11.
    La Cenicienta erauna hermosa muchacha huérfana de madre desde la niñez. Su padre se había vuelto a casar con una mujer que tenía dos hijas bellas, pero ociosas. Cuando no estaba el padre, la madrastra y las hermanastras le obligaban a cocinar, lavar y hacer toda la limpieza mientras ellas descansaban y se divertían. Un día el rey organizó una fiesta de tras días en honor a su hijo que aprovecharía la ocasión para elegir a una señorita como su esposa. Todas las muchachas del reino fueron invitadas. En casa de la Cenicienta, la madrastra vistió a sus hijas con lujosos vestidos y joyas, esperando que una de ellas sea la elegida. La Cenicienta también quería ir, pero no tenía la ropa adecuada para la ocasión. Entonces se la apareció una tía convertida en hada y con su varita mágica convierte una calabaza en un carruaje y a los ratones en caballos y cocheros. Además, le regala un hermoso vestido y un par de zapatos de vidrio. Pero le advierte que debía regresar antes de la medianoche porque a esa hora se deshace el hechizo. INICIO
  • 12.
    Las dos primerasnoches de fiesta, Cenicienta fue la más hermosa y sus hermanastras no la reconocieron. El príncipe se enamoró de ella y quería bailar toda la noche con ella, pero la Cenicienta se retiraba antes de las 12. En la tercera noche, la Cenicienta olvidó las horas, hasta que escuchó las campanadas de medianoche y tuvo que huir corriendo. Al escapar por una escalera se le salió uno de sus zapatos de cristal. El príncipe ordenó que todas las jovencitas del reino se probaran el zapato, con la esperanza de encontrar a su amada. En la casa de la Cenicienta, las hermanastras intentaron ponérselo, pero sus pies eran muy grandes. Entonces, la Cenicienta pidió probárselo y ante la sorpresa de todos calzó perfectamente. El príncipe la llevó a su palacio y le pidió matrimonio. Al poco tiempo se casaron y vivieron muy felices. FINALIZA INICIO