La autora siempre ha sentido la necesidad de bailar para escapar de sus problemas personales como las drogas y el intento de suicidio. Aunque al principio enfrentó bullying y maltrato por parte de su maestro y compañeros en la academia de baile, no se rindió y continuó practicando para cumplir su sueño. Eventualmente logró demostrar su talento y ahora baila profesionalmente, instando a los demás a luchar por sus propios sueños.