Lalito vivía en un pueblo pobre con su madre después de que su padre los abandonó. Su tío visitaba a menudo y ayudaba económicamente. Al ver que a Lalito le gustaba leer y pintar, el tío comenzó a regalarle libros en lugar de juguetes. Años más tarde, inspirado por un libro sobre la cultura Chimú que especialmente le gustó, Lalito se convirtió en un exitoso pintor que retrataba esa cultura.