El documento narra la historia de Armando, un niño que desde pequeño quiso ser hado en lugar de leñador como esperaban sus padres. A pesar de las burlas iniciales de sus compañeras en la Escuela de Hadas, Armando perseveró en su sueño con el apoyo de una amiga. Finalmente, demostró ser un gran hado al aprobar su examen final convirtiendo varias criaturas mágicas, logrando así que le otorgaran sus alas de hado y varita mágica.