La historia cuenta que un leñador perdió su hacha en un río y Hermes, al compadecerse de su tristeza, sacó tres hachas del río y le preguntó cuál era la suya. El leñador respondió honestamente y Hermes lo recompensó con las tres hachas. Otro hombre intentó engañar a Hermes fingiendo haber perdido su hacha, pero Hermes se dio cuenta de su deshonestidad y se quedó con el hacha de oro sin devolverle la suya.