Un leñador que a la orilla de un río
 cortaba leña, perdió su hacha.
Compadecido Hermes de su tristeza, se
Sin saber que hacer, se sentó
                                arrojó al río. Saco un hacha de oro, otra
      llorando a la orilla.
                                      de plata y hacha del leñador.




                                                              Le pregunto cual de era su hacha, y el
                                                               leñador le respondio con la verdad.
Hermes, al ver lo honrado que
fue el leñador, le recompenso   Al volver al pueblo,
     con las tres hachas        el leñador les conto
                                 su aventura. Y uno
                                de ellos se propuso
                                conseguir lo mismo.
Entonces Hermes se le apareció, y
                                          sabiendo el motivo de su llanto, se arrojó
Se dirigio a la orilla del río y lanzó
                                          al río y le presentó igualmente un hacha
su hacha en la corriente, luego se
                                         de oro, preguntándole si era la que había
           sento a llorar.
                                         perdido. El bribón, muy contento exclamo:

                                                        -¡Sí, ésa es!
Pero el Hermes indignado
  por su deshonradez, no
sólo se quedó con el hacha
de oro, sino que tampoco le
      devolvió la suya.

Cuento diagramado_Hermes y el leñador

  • 1.
    Un leñador quea la orilla de un río cortaba leña, perdió su hacha.
  • 2.
    Compadecido Hermes desu tristeza, se Sin saber que hacer, se sentó arrojó al río. Saco un hacha de oro, otra llorando a la orilla. de plata y hacha del leñador. Le pregunto cual de era su hacha, y el leñador le respondio con la verdad.
  • 3.
    Hermes, al verlo honrado que fue el leñador, le recompenso Al volver al pueblo, con las tres hachas el leñador les conto su aventura. Y uno de ellos se propuso conseguir lo mismo.
  • 4.
    Entonces Hermes sele apareció, y sabiendo el motivo de su llanto, se arrojó Se dirigio a la orilla del río y lanzó al río y le presentó igualmente un hacha su hacha en la corriente, luego se de oro, preguntándole si era la que había sento a llorar. perdido. El bribón, muy contento exclamo: -¡Sí, ésa es!
  • 5.
    Pero el Hermesindignado por su deshonradez, no sólo se quedó con el hacha de oro, sino que tampoco le devolvió la suya.