El documento describe una escuela donde los niños siempre estaban gritando, corriendo y peleándose, creando un gran caos. La maestra Arantxa no sabía qué hacer para calmarlos. Un día, trajo a una vaquita llamada Vaquita Comenervios, que se alimenta de los nervios de los niños. Arantxa explica que cuando los niños se sienten nerviosos, en lugar de gritar o pelear, pueden pedirle a Vaquita Comenervios un abrazo para que se coma sus nervios y se calmen.