La historia cuenta la historia de una pata llamada Andalucía que vivía en el sur de España. Puso ocho huevos de los que nacieron ocho patitos, que representan las ocho provincias de Andalucía. Los patitos crecieron y decidieron explorar tierras nuevas, nombrando esas tierras con sus nombres. Más tarde, se reunieron con su madre y discutieron sobre querer cosas de las otras provincias, hasta que decidieron unir todas las tierras en una sola región llamada Andalucía para compartir sus riquezas.