El abuelo le cuenta a su nieto la historia de cómo Andalucía, una patita llamada Lucía, recorrió la región y decidió quedarse. Puso 8 huevos que se convirtieron en los 8 patitos que darían nombre a las 8 provincias de Andalucía (Huelva, Sevilla, Cádiz, Málaga, Granada, Almería, Jaén y Córdoba), colocándolos cada uno en su territorio correspondiente.