Este cuento describe cómo las fuerzas de roce surgieron para evitar que los objetos en la Tierra se movieran libremente y se alejaran unos de otros. La Tierra le pidió ayuda a la Sabia Naturaleza para resolver el problema de las rocas y árboles que se alejaban rodando. La Sabia Naturaleza creó entonces a la familia de las fuerzas de roce (estática, cinética y de roce con el aire) para limitar el movimiento de los objetos en la Tierra y mantenerlos cerca. A partir de entonces, los