El cuento describe las interacciones entre las masas y las fuerzas en el reino de la Reina Masa. Las masas jugaban libremente hasta que las fuerzas comenzaron a empujarlas, cambiando sus movimientos, deformándolas e incluso rompiéndolas. La princesa Materia aprendió que los efectos de las fuerzas dependen de su tamaño y de la región sobre la que actúan. Aunque las fuerzas pueden ser bruscas, las masas disfrutan interactuando con ellas.