Las Cuevas de Ajanta en India contienen 32 grutas talladas en roca volcánica hace miles de años por artesanos budistas. Las grutas fueron meticulosamente cinceladas y decoradas con pinturas y esculturas que describen perspectivas y emociones de manera realista. Algunas grutas funcionaban como monasterios o templos budistas con habitaciones, pilares y estatuas de Buda.