El documento describe la transición del autor de estudiar la visión de los colores como una correlación entre la actividad del sistema nervioso y el color en el mundo exterior, a darse cuenta de que la actividad del sistema nervioso se correlaciona con la experiencia subjetiva del color. Esto lleva a la conclusión de que el sistema nervioso opera de manera cerrada, sin necesidad de hablar de objetos externos, y que no tiene sentido hablar de un mundo independiente del observador.