El movimiento rastafari surgió en Jamaica en 1930, basado en las profecías de Marcus Garvey y la coronación de Haile Selassie, promoviendo la liberación de la raza negra y rechazando valores impuestos por la ideología dominante. Bob Marley, figura central del reggae, se convirtió en un emisario espiritual de la cultura rastafari, utilizando su música para transmitir enseñanzas y luchas sociales. La marihuana, considerada sagrada por los rastas, se usa sacramentalmente, desafiando la percepción general de su uso como droga.