El documento describe varios elementos decorativos comunes en la arquitectura románica como esculturas en capiteles y portadas, pinturas al fresco, y diferentes tipos de molduras. También menciona varios ejemplos notables de edificios románicos en España, Francia e Italia que datan del siglo XI al XII y contienen estos elementos decorativos, incluyendo la catedral de Santiago de Compostela y la iglesia de San Clemente de Tahull.