Los aparatos tecnológicos de comunicación cambian constantemente para satisfacer las nuevas necesidades de las personas y los avances en la tecnología. Por ejemplo, los teléfonos celulares modernos ya no solo sirven para llamadas, sino que también permiten el acceso a Internet, cámaras, aplicaciones y más. Estos cambios ayudan a mantener a las familias comunicadas de manera más conveniente y rápida. Sin embargo, el uso excesivo de la tecnología también puede afectar negativamente la salud y las relaciones.