Dafne Apolo
Él Hijo de  Zeus dios de bella estampa humana. Ninfas, amoríos… Poemas, arpegios… Ataques certeros  de flechas  que  jamás  asumen  las muertes dulces que provocan…
Cupido… Ni la  osadía ajena, ni el tiempo, ni el delirio de un semidiós….  Habrán de usurpar su flecha, veloz y certera…  -dios del  amor - Apolo… Soberbia todo él… Traspuso el límite.  Despertó la furia del alado… -No será absuelta su jactancia. y
Al  AMO  del  AMOR   La debilidad no le está  permitida, él mismo se veda el límite  delgado de los “ no ” … para asirse al poder de sumir al fatuo, en noches sinuosas de rechazo… Desamor.
Para  ella …  la opacidad del  plomo Pecho frágil de pudor inocente… -duro desierto- donde el amor ha de agonizar.
Para  él  - el  oro - Su anatomía toda ha de estallar, en bocanadas irrefrenables de amor y deseo… que han  de sucumbir en el rechazo … – para el que no fue creado- La derrota más ardua ya le ha sido otorgada.  Desfilará su ilusión al borde de una ausencia que mutila.
A Huir… - Ninfa , exhibiendo miedos guardados- Sabe que el movimiento rompe la condena. Detenerse sería claudicar a esas manos ávidas de piel, decir  “sí”  con la sustancia, mientras el Alma es un  “no” herido de arrebato…
Peneo… Serpentina azul que marca el derrotero… Ojos que se abren desde el negro agujero del Universo Brazos que detienen las inflexiones de la noche   - exorcizan el deseo y el rechazo- Ya ese tope de fatiga  y el grito desesperado han sido acallados por la inercia hecha raíces tallo ramas hojas…  laurel
Profunda mudez llora el aborto de el amor, la lujuria y el pecado Se evaden la tibieza y humedad de los contornos deseados…
Metamorfosis  que devuelve un talle áspero, inerte a la grácil figura envuelta de tersa piel ansiada... ¿Dónde se aletargan los deseos? ¿En qué pliegue de la corteza se esconden las caricias? ¿Quién beberá la savia que fluye –manantial  de anhelos-? Algún viento salvaje responderá al gesto  con vaivenes sutiles, acompasados … hasta la convulsión de ramas y verdores.
Sueño fue el amor… En la copa, tantas veces deseada, se ha encendido una luz que transforma el sentido de la vida  Silvia Ya no preguntes de qué  madera extraña se han hecho las  nostalgias…

Dafne apolo

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    Él Hijo de Zeus dios de bella estampa humana. Ninfas, amoríos… Poemas, arpegios… Ataques certeros de flechas que jamás asumen las muertes dulces que provocan…
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    Cupido… Ni la osadía ajena, ni el tiempo, ni el delirio de un semidiós…. Habrán de usurpar su flecha, veloz y certera… -dios del amor - Apolo… Soberbia todo él… Traspuso el límite. Despertó la furia del alado… -No será absuelta su jactancia. y
  • 4.
    Al AMO del AMOR La debilidad no le está permitida, él mismo se veda el límite delgado de los “ no ” … para asirse al poder de sumir al fatuo, en noches sinuosas de rechazo… Desamor.
  • 5.
    Para ella… la opacidad del plomo Pecho frágil de pudor inocente… -duro desierto- donde el amor ha de agonizar.
  • 6.
    Para él - el oro - Su anatomía toda ha de estallar, en bocanadas irrefrenables de amor y deseo… que han de sucumbir en el rechazo … – para el que no fue creado- La derrota más ardua ya le ha sido otorgada. Desfilará su ilusión al borde de una ausencia que mutila.
  • 7.
    A Huir… -Ninfa , exhibiendo miedos guardados- Sabe que el movimiento rompe la condena. Detenerse sería claudicar a esas manos ávidas de piel, decir “sí” con la sustancia, mientras el Alma es un “no” herido de arrebato…
  • 8.
    Peneo… Serpentina azulque marca el derrotero… Ojos que se abren desde el negro agujero del Universo Brazos que detienen las inflexiones de la noche - exorcizan el deseo y el rechazo- Ya ese tope de fatiga y el grito desesperado han sido acallados por la inercia hecha raíces tallo ramas hojas… laurel
  • 9.
    Profunda mudez llorael aborto de el amor, la lujuria y el pecado Se evaden la tibieza y humedad de los contornos deseados…
  • 10.
    Metamorfosis quedevuelve un talle áspero, inerte a la grácil figura envuelta de tersa piel ansiada... ¿Dónde se aletargan los deseos? ¿En qué pliegue de la corteza se esconden las caricias? ¿Quién beberá la savia que fluye –manantial de anhelos-? Algún viento salvaje responderá al gesto con vaivenes sutiles, acompasados … hasta la convulsión de ramas y verdores.
  • 11.
    Sueño fue elamor… En la copa, tantas veces deseada, se ha encendido una luz que transforma el sentido de la vida Silvia Ya no preguntes de qué madera extraña se han hecho las nostalgias…