Este capítulo describe cómo los israelitas se quejaron durante su viaje a través del desierto de Sinaí. Algunos se quejaron de las dificultades del viaje, culpando a Moisés. Dios castigó a los quejumbrosos prendiendo fuego a una parte del campamento. Aunque quejarse de Dios no es siempre malo, los israelitas habían recibido muchas bendiciones de Dios y no tenían excusa para cuestionar su liderazgo. Este episodio muestra la paciencia de Dios con su pueblo, a