El documento discute cómo la Web 2.0 puede transformar la forma en que los gobiernos interactúan con los ciudadanos al permitir que los usuarios creen y compartan contenido. También describe cómo los principios de la Web 2.0 pueden aplicarse al mundo de la política y el gobierno. Finalmente, explica que la primera red social de Internet, The Well, ya advertía en el pasado sobre la importancia del uso de estas tecnologías para el futuro de la democracia.