Este decreto supremo aprueba el Reglamento de Seguridad Industrial elaborado por una comisión especial creada por el gobierno. El reglamento contiene 1,327 artículos agrupados en 13 títulos que establecen normas para garantizar la seguridad en establecimientos industriales, proteger la vida y salud de los trabajadores, y prevenir accidentes. El decreto autoriza al Ministerio de Fomento a implementar controles para hacer cumplir el reglamento y asigna un presupuesto para 1965 con ese fin.