Este decreto establece regulaciones para garantizar la inocuidad de los alimentos en Colombia. Define términos clave relacionados con alimentos y establece condiciones básicas de higiene para la fabricación, procesamiento, envasado, almacenamiento, transporte y comercialización de alimentos. Además, clasifica ciertos alimentos como de mayor riesgo para la salud pública y requiere que los establecimientos informen a las autoridades sanitarias sobre su funcionamiento.