Este poema explora la lucha interna entre la rendición y la esperanza. Alienta al lector a levantarse, recoger sus huesos del suelo y seguir luchando, a pesar de que los demás se den por vencidos. Compara esta lucha a una guerra diaria entre la inercia y la voluntad, y sugiere que el futuro traerá amor u destrucción, dependiendo de si se sigue "batallando en pos de otro destino".