El documento aborda los delitos informáticos, destacando su evolución como resultado del progreso tecnológico y la necesidad de diferenciarlos de los delitos tradicionales. Se define los delitos informáticos según el 'convenio de ciberdelincuencia del consejo de Europa' y se mencionan características clave como su dificultad de prueba y rápida ejecución. Además, se enumeran ejemplos de delitos informáticos, desde la falsificación y el fraude hasta la distribución de contenido ilegal y violaciones de derechos de propiedad intelectual.