Una madre compró desayunos para dos vagabundos en McDonald's como parte de un proyecto universitario. Al ver la sonrisa del hombre de ojos azules a pesar de su situación, sintió la necesidad de ayudarlos. Les llevó desayunos a su mesa y les dijo que Dios actuaba a través de ella para darles esperanza. Este acto conmovió a su familia y profesora, enseñándole sobre la aceptación incondicional.