El documento describe los doce síntomas del despertar divino, que incluyen malestares físicos, tristeza sin razón, cambios en relaciones y patrones de sueño. Estos síntomas reflejan transiciones espirituales y emocionales mientras liberamos energías pasadas y nos ajustamos a una nueva conciencia. Se destaca la importancia de aceptar estas experiencias como parte del viaje hacia un nuevo yo y un servicio más elevado en la tierra.