El maestro mejoró notablemente un cuadro del alumno con solo unos pocos trazos. Le explicó al alumno que los detalles son lo que hacen el arte, y que también los pequeños detalles de la vida, como un ave cantando o un beso de un hijo, pueden hacer una gran diferencia y enriquecer nuestra existencia. Las relaciones se basan en detalles, no en grandes gestos heroicos, y no debemos dejar pasar oportunidades para realizar pequeños actos de amabilidad.