La historia de la humanidad se divide en períodos prehistóricos e históricos. La prehistoria abarca el periodo anterior a la escritura, cuando los humanos carecían de fuentes escritas y los historiadores deben recurrir a fuentes materiales como restos fósiles, utensilios y vestigios arqueológicos para estudiar la existencia y actividad de los primeros humanos. Dentro de la prehistoria se encuentra la Edad de Piedra, cuando los humanos eran nómadas, recolectores y cazadores.