El documento argumenta que Chile no puede quedarse atrás de la Revolución Digital como lo hizo con la Revolución Industrial. Señala que se ha eliminado la larga distancia nacional, hay más operadores en el mercado lo que mejora la oferta para los usuarios y se promueve la neutralidad en Internet. Actualmente hay 11 millones de usuarios de Internet en Chile y los precios han bajado más del 20% en menos de un año.