Este documento defiende a los empleados públicos y servicios públicos en España. Pregunta retóricamente si sobran los trabajadores que proveen servicios esenciales como salud, educación y seguridad. Luego sugiere que quizás sobran los cargos políticos designados, asesores, gastos suntuarios y altos sueldos que se pagan con dinero público. Finalmente pide a los gobernantes que den ejemplo de austeridad y defienda la dignidad de los empleados públicos.