El documento argumenta que la sociedad ha ido alejando a Dios de las escuelas y el gobierno, permitiendo comportamientos dañinos. A medida que se ha permitido más comportamientos inmorales y antisociales, la sociedad ha experimentado más violencia y falta de valores. El documento sugiere que al alejar a Dios y promover lo inmoral, se han cosechado las consecuencias de una sociedad más violenta y sin rumbo.