Internet funciona a través del protocolo TCP/IP, permitiendo la comunicación entre diferentes tipos de redes y sistemas operativos. Se establecen conexiones entre un ordenador personal y servidores en la red que facilitan información. Internet no depende de una máquina o sistema operativo en particular, permitiendo transmitir datos entre plataformas diversas como Unix, Windows, Macintosh y otros. Siguiendo un modelo cliente-servidor, los servidores proporcionan servicios a clientes de forma remota a través de la red.