El documento describe varias situaciones en las que uno puede sentir la presencia de Dios, como deseos de ayudar a otros, recibir consuelo de alguien desconocido, resolver problemas de forma inesperada, o recuperar la fuerza para continuar. En cada caso, el documento concluye que es Dios actuando a través de diferentes formas para recordarnos que nos cuida y que debemos confiar en él.