La donación de órganos implica el trasplante quirúrgico de un órgano o tejido sano de un donante vivo o cadaver para reemplazar un órgano enfermo en un receptor. Los donantes vivos pueden donar médula ósea, tejido óseo o parte de un riñón o hígado, mientras que los donantes cadáver pueden donar diversos órganos luego de la muerte cerebral o cardiaca.