El documento reflexiona sobre la concepción de Jesús por María, quien, al recibir el mensaje del ángel, acepta con fe y obediencia el plan divino. Se destaca la importancia de María como 'morada' del Señor y su papel en la esperanza de su pueblo. También se menciona la responsabilidad actual de la Iglesia de hacer creíble el mensaje de Dios a través de la caridad y la fraternidad universal.