El documento habla sobre el don de la piedad del Espíritu Santo. Explica que la verdadera piedad consiste en la inmolación generosa para unificar la voluntad con Dios y está basada en la Cruz. También describe que la piedad procede del Espíritu Santo y lleva al sacrificio por el amor de Dios y el prójimo. Pide al Espíritu Santo que conceda a los lectores el don de la piedad para que ardan en amor celestial hacia Dios y al prójimo.