La Ley 100 de 1993 en Colombia ha tenido consecuencias negativas para la salud materna e infantil, incluyendo altas tasas de mortalidad materna y neonatal evitable, así como el cierre sistemático de camas en servicios obstétricos y neonatales. Si bien varias organizaciones han denunciado esta situación, todavía no se han tomado medidas efectivas para abordarla. El autor espera que los responsables de la salud en Colombia despierten y busquen soluciones urgentes para mejorar el acceso a la atención médica de calidad para mujeres