La historia narra cómo un pequeño pueblo entra en pánico colectivo después de que una mujer tiene un presentimiento de que algo malo sucederá. A medida que se propaga el rumor, los residentes comienzan a prepararse comprando comida y abandonando el pueblo, creando un éxodo masivo a pesar de que no ha ocurrido ningún desastre real. Este caso ilustra el efecto de la profecía autocumplida, donde las expectativas negativas pueden hacer que se materialice el resultado temido.