Este documento presenta los principios fundamentales de la Constitución de la República del Ecuador. Establece que Ecuador es un estado constitucional de derechos y justicia, social, democrático, soberano e independiente. La soberanía radica en el pueblo y se ejerce a través de los órganos del poder público. También define los símbolos nacionales, los deberes primordiales del Estado como garantizar los derechos de sus habitantes y proteger el patrimonio natural y cultural, y establece que la capital es Quito.