Guadalupe narra sus actividades durante varios días de vacaciones, incluyendo visitar a familiares, ir a la iglesia, salir de compras, ir a la playa, jugar básquetbol y asistir a festejos. Sus mañanas consistieron en levantarse a diferentes horas, desayunar y luego realizar diversas actividades sociales y de ocio, además de tareas domésticas. Por las tardes continuó visitando a familiares o amigos, y algunas noches se quedó a dormir en casa de su madrina.