El cannabis ha sido utilizado por miles de años en Asia central y meridional. Fue introducido en Europa por los escitas y tracios, cuyos chamanes lo usaban para inducir estados de trance. Existen varios métodos de consumo como fumar, vaporizar e ingerir. A largo plazo, el consumo frecuente puede conducir a adicción y trastornos mentales. También se ha relacionado con reducciones en el volumen del hipocampo y la amígdala.